Comunicá

La comunicación en el liderazgo / Parte 1

Publicado el por Carlos Sebastián Ibarrola
La comunicación en el liderazgo / Parte 1

Mucho se habla de la importancia de la comunicación en las relaciones interpersonales, tanto en el ámbito laboral como en el personal, una buena comunicación es fundamental para que cualquier relación alcance su máximo nivel de eficiencia.

Este es el primero de una serie de artículos en los que deseo abordar la comunicación de las personas que deben ejercer algún tipo de liderazgo, un aspecto muy importante en cualquier organización. Es realmente curioso como existen empresas y/o emprendimientos que, aún teniendo las condiciones no alcanzan su máxima performance o simplemente no alcanzan los objetivos y metas propuestas, o aun alcanzando las metas, no logran que el clima laboral mejore, convirtiéndose de esta manera en organizaciones en las que realmente termina resultando angustioso formar parte de ellas, amén del éxito que se alcance.

¿Por qué sucede esto? Por lo general, el “mea culpa” no se promueve en las instancias de liderazgo, donde debería concentrarse –en esencia- la responsabilidad absoluta de un resultado, desde una actitud proactiva (Léase el artículo “La esencia de la proactividad”).

La comunicación es un aspecto esencial en cualquier instancia de una organización, pero debería ser de carácter excluyente en las instancias de liderazgo. Los problemas de comunicación de un marinero afectan solo su bienestar particular o su área específica de acción, pero si el capitán de la nave tiene problemas de comunicación, el bienestar general esta en peligro y el futuro es incierto.

Donde priman las percepciones, poco importan los hechos, los principios y los valores.

A continuación –y con este artículo- daré inicio a una serie de artículos en los que citaré de forma particular las características que debería tener el discurso de un buen líder, donde Usted podrá –si así lo desea- evaluar o autoevaluarse, para entender de que manera está interpretando o esta siendo interpretado por su equipo, y entender hasta que punto esto puede afectar su bienestar y el bienestar de toda su organización y de las personas involucradas.

Iniciaré aquí, mencionando la primera de las características que citaré, convencido que el discurso de un buen líder es –en esencia- diplomático…

Un discurso diplomático
La Real Academia Española define la palabra Diplomacia de la siguiente manera:

Ciencia o conocimiento de los intereses y relaciones de unas naciones con otras. / Servicio de los Estados en sus relaciones internacionales. / Cortesía aparente e interesada. / Habilidad, sagacidad y disimulo.

Es muy interesante centrarnos en la expresión “Ciencia o conocimiento de los intereses”, así también las palabras “Servicio” y “Cortesía”, y finalmente en el concepto de “Habilidad”.

La diplomacia es definitivamente una habilidad, y habilidad significa destreza y capacidad para algo, en este caso, se trata nada más y nada menos, que de la habilidad de conocer –o reconocer- y manejar los intereses de una manera cortés. Un líder con una comunicación efectiva es un líder con un discurso diplomático.

Un discurso diplomático es constructivo

La comunicación en el liderazgo / Parte 1

Un discurso constructivo transmite ideas y conceptos con claridad, despersonaliza el mensaje y se centra en la esencia de lo que se transmite.

 “El equipo de atención no ha hecho bien las cosas este semestre”

Está discurso se centra en el problema, demuestra la necesidad de encontrar un culpable, y es sabido que a todo culpable le corresponde una pena. Nadie puede sentirse cómodo ante palabras como estas, se deteriora el clima laboral y genera suspicacias.

 “Debemos optimizar la atención mejorando la rapidez y la proactividad”

Este discurso se centra en la solución, demuestra la intención de optimizar la gestión, se trata de capacitar y no de culpar, ni castigar a las personas. Se centra en la solución, y apunta con gran claridad el error: rapidez y proactividad.

Un discurso diplomático es efectivo

La comunicación en el liderazgo / Parte 1

Un discurso efectivo se centra en los intereses comunes y no en el interés particular, y partir de allí desarrolla las estrategias para que los intereses particulares también sean satisfechos.

“Necesitamos tu mayor colaboración porque de otra manera, la empresa dejará pasar esta gran oportunidad de crecimiento…”

Este discurso se centra en el interés particular de la empresa, que muchas veces no es suficiente para que todos los actores den lo mejor de sí mismos.

Si una empresa desea obtener resultados superiores al promedio, necesita también motivar de forma superior al promedio.

“Esta es una gran oportunidad para ti, y sabes cuánto significa también para esta empresa, esta oportunidad nos confirmará que estás para cosas todavía mayores.”   

Este discurso se centra en el interés común, ya que aboga por la empresa desde el deseo de autorrealización de la persona involucrada, además, le avizora mejores perspectivas en el futuro. Demás está decir, que no solo hay que decirlo, hay que hacerlo.

Un discurso diplomático es conciliador

La comunicación en el liderazgo / Parte 1

Un discurso conciliador se centra en la construcción y no en la competición o en la lucha de poderes.

Un líder conciliador sabe que el clima laboral es esencial para alcanzar la eficiencia.

Por ello no promueve los celos entre integrantes de su equipo, no exterioriza favoritismos, preferencias ni fomenta las comparaciones entre los involucrados.

“Ferreira ha desarrollado un mecanismo de control muy eficiente, y ha obtenido mejores resultados que el resto, por ello, necesito que este mecanismo sea aplicado por todos…”

Este discurso se centra en la eficiencia de una persona en desmérito de los resultados de sus pares, además, frustra cualquier intento proactivo de superación que pudiera aún existir en el equipo.

 “Todos han alcanzado un resultado importante, aunque me gustaría destacar que el mecanismo de control de Ferreira le ha ayudado a mejorar sus resultados. Me gustaría que todos desarrollemos mecanismos que nos permitan superar nuestras propias metas.”

Este discurso se centra en la superación de una persona sin desmeritar el trabajo de sus pares, e insta a la superación colectiva desde la individualidad de cada uno de sus participantes. No promueve el celo, reconoce la diversidad, motiva la creatividad y la proactividad.

Un discurso diplomático es resolutivo

La comunicación en el liderazgo / Parte 1

Un discurso resolutivo se centra en consenso de una decisión y no en la determinación e imposición de medidas injustificadas y abiertamente unilaterales. Un buen líder, aún teniendo el poder de decidir unilateralmente una situación, consensúa la misma con su equipo, y se encarga de que todos entiendan cuál es la decisión correcta y porqué.

“A partir del mes que viene, trabajaremos con los consultores externos que nos acompañarán durante todo este nuevo periodo, favor mostrar la mayor predisposición para con ellos…”

Este discurso se centra en informar la decisión tomada, no brinda explicación de ningún tipo, y solicita la subordinación del equipo, amén de lo que estos piensen.

“Como hemos conversado anteriormente, creemos que estos profesionales externos pueden potenciar a nuestro equipo de profesionales internos, optimizando nuestra capacidad instalada, estamos convencidos de que este proceso nos ayudará a fortalecernos, por eso necesito que juntos tomemos esta decisión…”

Este discurso se centra en el crecimiento del equipo, se trata de un proceso a largo plazo, de un fortalecimiento colectivo, y demuestra una visión de equidad. Además, involucra a todos en la decisión, muy difícilmente alguien puede no comulgar con una propuesta formulada en este tono comunicacional.

En síntesis, una de las características esenciales del discurso de una persona que ejerce algún tipo de liderazgo es la diplomacia...

porque es impensable que un líder que no es constructivo, efectivo, conciliador y resolutivo pueda ser en alguna medida un buen líder.

Mas adelante, hablaremos de otras características igual de importantes en el discurso de los líderes, pero mientras eso sucede, recuerde que la diplomacia es una habilidad, y como tal, se desarrolla con la práctica, la perseverancia y el ejemplo.