Comunicá

No somos 1, somos mucho más que eso.

Publicado el por Comunicá
No somos 1, somos mucho más que eso.

Estamos muy cerca de unas nuevas elecciones generales, en las que una vez más se decidirá la suerte de la república para los próximos 5 años. Pero la verdad es que las elecciones -en un país como el nuestro- no es cosa de suerte, sino de sucesivos gobiernos que sistemáticamente se han encargado de sostener las condiciones precarias de un pueblo sin educación, sin salud, sin seguridad, sin justicia y con valores torcidos, sin una apropiada concepción de lo que es correcto, de lo que está bien o de lo que está mal.

Un pueblo que vota, elige, financia, protege y apaña a los corruptos que los manipulan y los mantienen en la más absoluta pobreza. Un pueblo hambriento que sigue y aplaude a sus verdugos porque no los entienden como tales, porque nada entiende de política, porque no se informa, porque no tiene la capacidad de reconocer su problema mayor, su estado de sumisión y vulnerabilidad.

No somos 1, somos mucho más que eso.

Un pueblo oprimido que por un trabajo vende a su patria, dejándose chantajear concienzudamente por los que ostentan el poder ofreciéndoles lo justo para que sigan en el mismo lugar, por siempre y para siempre.

Un pueblo que piensa que un corrupto es bueno porque le regalo un ataúd, un pedazo de carne, una botella de cerveza, dinero para su equipo de fútbol, medicamentos o víveres. Un pueblo que no sabe que esa caridad se paga de su propio bolsillo.

Un pueblo donde hay personas buenas que se dejan pervertir por la oportunidad de mantener sus mínimas condiciones, que por ello mienten, encubren, pregonan y sostienen el status quo y una falsa idea de progreso.

No somos 1, somos mucho más que eso.

Un pueblo que cree que el servicio militar es una escuela, porque no conoce otra forma de aprender y porque así le enseñaron... porque así crecieron.

Un pueblo que prefiere mil veces al mismo ladrón que a alguien que no conoce. Un pueblo que cree que la corrupción y el exabrupto político son parte no más luego del folclore, un pueblo que perdió su capacidad de asombro.

Un pueblo que se conforma con poco, porque poco es mejor que nada, y están tan acostumbrados a nada, que están convencidos que muy poco es lo que realmente merecen.

No somos 1, somos mucho más que eso.

Un pueblo que elige autoridades que solo se dedican a amañar leyes para mantenerse corruptos en sus puestos, para que la ley no los alcance, para que la justicia solo sea una abstracción, un concepto idílico, una fantasía.

Un pueblo que elige autoridades que legislan para poder disponer de todo el dinero sucio que sea posible para sus campañas, para no rendir cuentas a la gente, a la justicia y a nadie, para mantener el círculo de pobreza que los mantiene en el poder.

Un pueblo que ve como miles de mujeres mueren al año por violencia intrafamiliar y todavía cree que la desigualdad de género no existe, que una ley de paridad no es necesaria y que tenemos todos los mismos derechos.

No somos 1, somos mucho más que eso.

Un pueblo que piensa que ser apolítico es inteligente, que cree que ser apolítico es posible, que no entiende la manera en que la política le afecta, un pueblo ignorante y totalmente sometido a la clase política.

Un pueblo que no sabe la diferencia entre un senador y un diputado. Que elegirá gobernadores pero que no tiene noción de lo que hace un gobernador. Un pueblo que cree que el presidente o el intendente son los responsables de todo. 

Un pueblo que adora los diminutivos, que quiere para su autito, para su casita, para su trabajito, para su platita, para su asadito... porque los autos, las casas, los trabajos y la plata de verdad son para los corruptos y los políticos, y ellos lo saben, aprendieron a vivir con eso.

No somos 1, somos mucho más que eso.

Un pueblo que respeta el dinero sobre cualquier otra condición. Que si encuentra un perro con plata, le dice don Perro, sin importar su edad, trabajo, estudios, valores o su historia de vida.

Un pueblo que elige autoridades que acomodan a parientes y amigos en la función pública. Que permite concursos de aptitudes donde nunca gana el mejor, un pueblo que se deja menospreciar a conciencia porque así no más luego es y nunca va a cambiar.

Un pueblo que festeja las excepciones y piensa que el “si se puede” depende de uno y nunca de su gobierno. Un pueblo que festeja a Roa Bastos, a Mangoré, a Chilavert, a Berta Rojas... en fin, que festejan a las pocas luces que han logrado algo a pesar de su gobierno, a pesar de sus leyes y a pesar de su país, que piensa que esos son los guapos, los paraguayos de verdad.

No somos 1, somos mucho más que eso.

Un pueblo que vive las elecciones de la misma manera en que vive el fútbol, mirando desde afuera y por televisión. Pero en nuestra política -así como en el fútbol- el pueblo espectador que lo aplaude y lo financia todo, nunca gana, aunque se divierta.

Un pueblo sin elite, que no reconoce el intelecto y los estudios como un indicador de absolutamente nada. Un pueblo adicto a la forma, a la sonrisa falsa, al abrazo comprado, al saludo sin compromiso, sensible a la fama más económica que esté disponible, un pueblo vacío.

Un pueblo que cree en una “la familia” que no tiene, que discrimina y que sostiene la absurda esperanza de que las personas que piensan o sienten diferente pueden simplemente desaparecer o “curarse”. Un pueblo ignorante.

No somos 1, somos mucho más que eso.

Ese pueblo que te estira para atrás, que te empuja al pasado, que extraña su pasado porque todo futuro -para el- siempre fue peor. 

Este 22 de Abril podes elegir entre ser parte de ese pueblo que financia su pobreza, o hacer que las cosas cambien y recuperar lo que es tuyo. 

Cuando votas a la Lista 1, votas a la impunidad, a la pobreza, a la ignorancia y a la corrupción. Votas a las niñeras de oro, a los ascensoristas, a los seguros vip, a las leyes de autoblindaje, a la justicia comprada, a las amantes, amigos y familiares de los corruptos, a las obras fantasmas, al narcotráfico, al rollotráfico, a los aprietes y a las mafias, al contrabando, a las inconstitucionalidades, al EPP, a los secuestros, a los hijos de los dictadores y al poder más oscuro y corrupto del dinero sucio.

No somos 1, somos mucho más que eso.

Mostrále a la clase política que vos no tenés lista, que vos no sos un número y que sos capaz de votar por tu dignidad, porque un pueblo que no olvida y castiga es un pueblo con dignidad. 

El 22 de Abril no le votes a la Lista 1, vota por un pueblo que no olvida y castiga. 

No somos 1, somos mucho más que eso.

No somos 1, somos mucho más que eso.